La lesión de uno de nuestros deportistas de élite más queridos y laureados lleva camino de convertirse en un problema sin solución. Hemos asistido en los últimos años, en lo que a Rafa Nadal se refiere, a un sin fin de altibajos en su recuperación hasta el abandono temporal de su actividad deportiva hace varios meses.

Afortunadamente su vuelta ha sido espectacular, aunque todos nos preguntamos si estará definitivamente curado o por el contrario existe riesgo de recaída.

Aunque las tendinitis o tendinosis son lesiones inflamatorias de los tendones (agudas o crónicas) consideradas patologías menores dentro de las lesiones deportivas, su persistencia y cronicidad pueden poner en riesgo la vida útil de los deportistas, especialmente de los de élite. Especialmente rebeldes y peligrosas son las que afectan a tendones de las extremidades inferiores como el rotuliano, cuadricipital o Aquiles que soportan un gran estrés durante la práctica deportiva.

La rodilla del saltador es una inflamación crónica del tendón rotuliano, que conecta anatómicamente la tuberosidad anterior de la tibia y la rótula y que participa de forma fundamental en las actividades de salto, despegue, caída, etc.. tan presentes en alguno deportes como el tenis, baloncesto o atletismo, por ejemplo.

Problema difícil de tratar donde los haya, ya que las medidas de higiene postural, reposo, antiinflamatorios y fisioterapia-electromedicina suelen proporcionar un alivio temporal hasta el reinicio de la actividad deportiva, fase en la que son frecuentes las recaídas. Baste recordar casos famosos como el antiguo jugador brasileño del Real Madrid Ronaldo que tuvo que pasar varias veces por el quirófano o el más reciente de Rafa Nadal.

En los últimos años, la utilización de factores de crecimiento derivados de las plaquetas (Plasma Rico en Plaquetas o PRP) ha ganado adeptos al ofrecer una alternativa atractiva y poco agresiva para tratar este tipo de patología inflamatoria crónica de los tendones. Sin embargo no faltan especialistas, especialmente en USA, que argumentan es una técnica escasamente contrastada científicamente desde el punto de vista del mecanismo de acción, resultados y pronóstico.

Sea como fuere, el último eslabón de la cadena del armamentario terapeútico de este tipo de patologías es el tratamiento quirúrgico, con resultados algo más predecibles que otras cirugías sobre tendinopatias crónicas. En cualquier caso todos esperamos y deseamos que nuestro campeón no tenga que recurrir finalmente a esta opción.