Los esguinces de tobillo se encuentran entre las lesiones traumáticas musculoesqueléticas mas frecuentes. A pesar de ser consideradas lesiones leves, producen una importante morbilidad en las personas que los sufren, especialmente entre los deportistas. Se ha estimado que el 25% de los pacientes que acuden a consultar a un traumatólogo lo hacen tras sufrir una rotura aguda de los ligamentos del tobillo por un mecanismo de inversión forzada del mismo. Estadísticas publicadas recientemente confirman que anualmente acuden en España a los servicios de urgencias más de 300.000 pacientes con esguinces agudos de tobillo.

Este tipo de lesiones en los pacientes con vida sedentaria y baja demanda funcional curan en la mayor parte de los casos con tratamiento ortopédico (férula de escayola, vendajes funcionales y fisioterapia) sin dejar secuelas. Sin embargo algunos especialistas recomiendan la cirugía en roturas agudas completas en atletas jóvenes con alta demanda funcional.
Los últimos estudios científicos sobre el particular no han encontrado evidencias que demuestren una relación directa entre el tipo de tratamiento realizado y el retorno a la actividad deportiva al nivel previo a la lesión. Aunque los pacientes tratados quirúrgicamente referían una menor sensación de inestabilidad de tobillo y un menor índice de recidivas necesitaon sin embargo mas tiempo para volver al nivel funcional prelesional.

El último trabajo publicado sobre el particular en octubre de 2010 en una de las revistas americanas de traumatología más prestigiosas, ha venido a confirmar estos resultados. En un estudio realizado sobre 50 pacientes deportistas de elite con esguinces de tobillo tratados la mitad ortopédicamente y la otra mitad por cirugía, a los 14 años de la lesión el resultado funcional era el mismo independientemente del tipo de tratamiento realizado.

A la vista de estos últimos estudios se puede concluir que el tratamiento ortopédico consistente en inmovilización mas o menos funcional durante 2-3 semanas y fisioterapia posterior continua siendo el “patrón oro” en la práctica totalidad de las lesiones ligamentosas agudas de tobillo independientemente de la edad y demanda funcional del paciente que lo sufra.