Los tumores óseos son proliferaciones anómalas de células dentro de un hueso. Son entidades afortunadamente poco frecuentes que pueden aparecer en cualquier localización anatómica y en cualquier época de la vida. Lo benignos son el doble de frecuentes que los malignos y asientan habitualmente sobre zonas próximas a las articulaciones.
Pueden originarse directamente en el hueso (tumores óseos primarios) o ser consecuencia de implantaciones a distancia de tumores de otra localización (metástasicos)

Aunque pueden afectar a personas de cualquier edad predominan en pacientes en edad de crecimiento, generalmente entre los 10 y los 20 años.

Cuando son tumores malignos que necesitan tratamientos radicales para su curación suponen un reto terapéutico para el cirujano ortopédico encargado de su tratamiento. En la mayor parte de los casos precisan resecciones óseas radicales que plantean serios problemas médicos y psicológicos para este tipo de pacientes, habitualmente muy jóvenes.

Antiguamente la amputación era el tratamiento de elección en este tipo de patologías con objeto de asegurarse la curación del proceso y por ende la supervivencia del paciente. Afortunadamente el desarrollo de nuevas técnicas quirúrgicas y de prótesis tumorales especiales al que hemos asistido en los últimos en los últimos años nos permite utilizar la cirugía conservadora de las extremidades en la mayor parte de los casos.

Si los vasos sanguineos y los nervios de la extremidad afecta están libres de tumor