La cirugía de la columna es una de las subespecialidades mas desconocida y mitificada de la cirugía ortopédica, tanto por parte de los pacientes como de los especialistas que no la practican de forma rutinaria. No es infrecuente escuchar en nuestro consultorio frases como “me ha dicho mi médico que si me opero de la columna tengo muchas posibilidades de quedarme en una silla de ruedas”. Muchos de estos pacientes han renunciado a una vida activa o soportan importantes dolores por miedo a una intervención quirúrgica que les podría proporcionar una solución definitiva a su problema. Lo cierto es que con el paso de los años las técnicas quirúrgicas reconstructivas de la columna han evolucionado de forma paralela al resto de las ramas de la especialidad. En la actualidad somos capaces de extirpar hernias de disco a través de microabordajes, sustituir discos intervertebrales por prótesis móviles o fusionar segmentos vertebrales mediante técnicas minimamente invasivas. En mi experiencia personal la cirugía de la columna es una de las más agradecidas para los pacientes por la espectacularidad de la remisión de lo síntomas siempre y cuando la indicación sea correcta. Continuamente les insisto a mis pacientes que ninguna técnica quirúrgica es efectiva en el cien por cien de los casos y como cualquier acto médico la cirugía está sujeta a la variabilidad de las circunstancias particulares de cada enfermo. A pesar de estos matices en ninguna especialidad como en la cirugía de la columna el mito estuvo más alejado de la realidad.